La Montaña Rusa del Emprendimiento

Desde que me acuerdo he vivido en un entorno de emprendimiento, mi papá es emprendedor, mis familiares en general son emprendedores y yo a lo largo de mi carrera profesional he sido emprendedor. He desarrollado algunos proyectos en su mayoría en el área de alimentos y bebidas.

Cuando estamos en la universidad, en un diplomado o en una maestría con enfoque empresarial, nos enseñan un amplio bagaje de técnicas para desarrollar un negocio; generación de ideas, desarrollo y transformación para el emprendimiento, planeación de negocios, estrategia de marketing y un sin fin de presupuestos para generar un proyecto.

De pronto, en un ideal, pareciera que se tiene todo para que alguien se dedique a lo que le gusta y ser el próximo gran empresario que aparecerá en la lista de Forbes, en teoría todo suena muy bonito, pero ¿cómo dar el siguiente paso?

La primera vez que abrí el restaurante, era joven y tenía un buen producto, así como el respaldo de mi padre quien tenía amplia experiencia en este tema. Yo estaba recién graduado de la universidad, pero conforme se acercaba la fecha de apertura me puse muy nervioso, emoción que poco a poco descubrí se había transformado en miedo.

En México el 75% de los emprendimientos fracasan después del segundo año[1] , es un dato que desanima a los futuros emprendedores. Esto podría generar incertidumbre y desanimo.

No temas al fracaso
Las razones que llevan al fracaso en proyectos o empresas son diversos y se pueden atribuir a diferentes circunstancias o factores como: desorganización, falta de planeación, objetivos, ingresos insuficientes, problemas de ejecución entre otros.

Es por esto por lo que antes de que el fracaso se interponga en el emprendimiento, es conveniente reconocer que éste es una posibilidad, por lo que, si es el caso que ocurra en un emprendimiento, hay que superarlo utilizando las experiencias anteriores para no cometer errores similares en un futuro.

En mi camino he tropezado varias veces, el primero fue el más difícil de superar pues creí que el esfuerzo y el trabajo realizado no habían valido la pena, uno se queda con la inquietud de saber cómo habrían sido las cosas si lo hubiera hecho de otra forma, pero finalmente todo esto debe servir de aprendizaje.

Confía en ti mismo
Con todo listo: el plan de negocios, el canvas[2] , la investigación de mercado, la estrategia de ventas, las redes sociales funcionando y todos los procesos preparados ¿cómo hacerlo funcionar?

El primer paso y el más importante es; confiar en uno mismo, al final de cuentas ya se llegó hasta este lugar. Pues al haber desarrollado toda una idea, un proyecto… es momento de trabajar!

Planea
Es esencial seguir el plan de negocios y organizar un horario, ya que se debe ser el más estricto con la disciplina y la perseverancia, juntas hacen milagros. Es de suma importancia iniciar así, tiene un motivo, y es que el primer error que cometemos los emprendedores es confiarnos, no hay que permitirlo.

Ejecuta de acuerdo al plan
Cuando llegó el momento de abrir el restaurante todo empezó a venderse bien, las cosas se terminaban y superamos las expectativas, sin embargo, yo era joven y subí un escalón tan rápido, que el aire me mareo. Comprobé que los problemas comenzaron porque no seguí el plan de negocios.

Roma no se construyó en un día.
Otro punto importante es tener paciencia, no se abre un negocio y mágicamente hay clientes, el camino a la primera venta puede ser complicado y largo, en algunas ocasiones hay pensamientos negativos, pero hay que ser pacientes, las herramientas están disponibles, sólo se debe de seguir trabajando y poco a poco el esfuerzo se verá reflejado.

Al principio nadie, más allá de tus familiares y amigos, te va a conocer, es por eso que el plan de marketing y la publicidad son claves para que el producto o servicio se venda.

En el plan de negocios tienes una oferta de valor, pero tiene que estar disponible para el mercado meta, hay que llegar a ese nicho, la estrategia que se escoja es válida; redes sociales, marketing tradicional, conocimiento de boca en boca, etc.

La que se utilice tiene que ser persistente, constantemente alimentarla y alinearla con los valores del emprendimiento.

Separa las finanzas
Un aspecto importante que hay que cuidar es el que involucra al dinero, comprender que las finanzas personales y las finanzas del emprendimiento se deben separar.

Desde un inicio el emprendedor tiene que hacer un presupuesto individual, reconocer con cuanto puede vivir y tener en cuenta que al principio probablemente el proyecto no podrá solventar los gastos de una nómina elevada.

Se tiene que estar dispuesto a hacer algunos sacrificios, si es posible, solventar los gastos personales antes del emprendimiento. Un periodo de seis meses es buena idea.

Si el dinero falta, podrían presentarse dos factores con los cuales el rendimiento se desvanece: la desesperación y la preocupación.

¡A trabajar!
Después de todo lo anteriormente compartido, he comprendido que lo mejor que un emprendedor puede hacer es confiar en la planeación.

Todavía me pasa que cuando empiezo otro proyecto me encuentro con un huracán de sentimientos y pensamientos como voy a lograrlo, debo de continuar y emociones como miedo, duda e incertidumbre, pero lo que me devuelve la fuerza es la importancia de la meta de hacer el sueño realidad.

Al final de cuentas las claves para un emprendimiento exitoso y para dar el primer paso son: trabajar arduamente, ser disciplinado y paciente y mantener la confianza en uno mismo.

Apoyarte con gente capaz y experimentada como consultores y tutores, su consejo puede traer una visión y ventajas. Crear este tipo de relaciones trae beneficios y puede ayudar a alcanzar el éxito más rápido.

[1] https://www.elfinanciero.com.mx/empresas/fracasan-en-mexico-75-de-emprendimientos

[2] https://www.emprendedores.es/gestion/a27644/modelo-3/

Encuentra el artículo original aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *